En materia de tecnología la obsolescencia fluye más rápido que la luz, y eso es algo que todos vivimos diariamente. Lo que tan solo ayer o hace un mes era la última tecnología disponible, ya está obsoleto o fuera de moda hoy. Pero asimismo, hay innovaciones que salen a la luz pública rodeadas de mucha publicidad y expectativa, pero no concretan el éxito. En el caso de los tipos de hospedaje para páginas web también ocurre lo mismo.

El alojamiento web en la nube (o “web cloud”, como se le conoce por su nombre en inglés), es una combinación entre el hospedaje que hemos conocido tradicionalmente con el hospedaje en la nube o internet.

Las empresas que ofrecen este tipo de hospedaje reparten la información del cliente en varios servidores repartidos geográficamente a lo largo y ancho del mundo. De esta manera, se puede decir que una de las ventajas que tiene es el incremento tanto de la seguridad, como del tiempo de respuesta de los programas o aplicaciones que se usan.

Otra ventaja que se suma a la anterior es notoria cuando el cliente desea el crecimiento de la web, ya que no hay necesidad de la migración de datos.

Pero, al momento de hablar de desventajas, salta a la vista su alto costo, por lo que prácticamente queda reservado para grandes empresas que tengan un flujo de información constante, sector en el que bien podrían entrar los sitios de apuestas deportivas y de casinos en línea, los cuales no solo manejan gran cantidad de data, sino que requieren alto nivel de seguridad en la información.

Por su parte, el alojamiento web especializado es para empresas de menor tamaño, en las que el cliente se ajusta a características predefinidas, ahorrando así tanto tiempo como el dinero que tendría que utilizar para la contratación de personas especializadas en el área.