Una vez que la página web de una empresa esté disponible en la web, se debe garantizar que tenga un buen tiempo de disponibilidad.

El tiempo de disponibilidad lo podemos definir como la navegación continua e ininterrumpida que se pueda realizar en la página, accediendo a sus diferentes secciones y servicios sin que ésta se “caiga” o no cargue.

La disponibilidad hace que los usuarios tengan acceso a los servicios web de forma confiable y oportuna, las 24 horas del día, los 7 días de la semana. La estabilidad del sitio web tiene que ser una de las prioridades al escoger a su proveedor, ya que el tiempo que dure la página web inactiva puede conllevar consecuencias no deseadas a la empresa, como pérdida de confiabilidad; sobre todo cuando se trata de páginas que manejan información personal susceptible, como datos bancarios.

Otra consecuencia nefasta es que los usuarios de su web, que son posibles clientes a futuro, podrían terminar visitando y concretando algún tipo de compra o acción en una página web de la competencia. Recuerde que en internet la competencia se encuentra a tan solo un click de distancia.

Por ello, debe invertir en un servicio que le garantice el funcionamiento de la página en un 100% y que, en el caso de que ocurra alguna eventualidad en el servidor, el proveedor proveedor tenga servidores suficientes y exclusivos que trabajen en paralelo con el servidor principal. Esto asegura que el sitio web siga disponible aun cuando ocurra una falla.

Por otra parte, el proveedor debe tener servidores que emitan avisos cuando se presenten algunas fallas y así anticiparse a los problemas, evitando que la página colapse y no se encuentre disponible. Asimismo, los equipos informáticos deben estar en óptimas condiciones para poder brindar la seguridad y confianza que la empresa necesita.