El almacenamiento u hospedaje web es la reservación o alquiler de un espacio en internet a través de un proveedor de servicio, con la finalidad de que una página pueda estar presente en la red de redes. De esta manera, la información que hemos colocado dentro de la página para promocionar un producto, una tienda o simplemente exponer nuestros puntos de vista sobre un tema en particular, puede estar disponible durante las 24 horas del día, los 365 días del año, siempre y cuando se tenga acceso a internet.

Servidores ¿comprar o alquilar?

Los equipos que brindan el servicio de hospedaje son computadoras conocidas como servidores, los cuales deben contar con condiciones ambientales favorables a fin de evitar que sufran algún daño. Dado el costo elevado de estos equipos y de su mantenimiento, se recomienda a la mayoría de los usuarios pequeños que el servicio de almacenamiento lo alquilen, sin contemplar la compra de un servidor propio.

Además, al contratar servicio de hospedaje, también se le brinda al cliente una serie de servicios conexos que redundan en ahorro y en seguridad. Por ejemplo, en caso de existir algún inconveniente con la página web, el proveedor puede recuperar parte o la totalidad de la información según sea el caso.

Algunos factores a considerar al momento de contratar el servicio

Es importante que el usuario consulte a varios proveedores antes de decidirse por uno, ya que cada uno contará con ofertas que le convendrán a uno u otro cliente, según sean las necesidades y características de su desarrollo web. En todo caso, siempre sumarán puntos aquellos proveedores que ofrezcan pruebas gratuitas, para que de esta manera el cliente gane seguridad en cuanto a la futura contratación.

En cuanto a la atención al usuario, es importante un soporte técnico rápido y un buen tiempo de respuesta para atender el requerimiento que se presente, ofreciendo los canales necesarios de comunicación, tales como: correo, teléfono gratis y video llamadas.